Ayer, tres errores fueron suficientes para derrumbar ese castillo de naipes que era la ligera ventaja de 2-1 que el combinado nacional había logrado levantar contra los Yaquis de Obregón, uno de los principales candidatos al título de la Serie del Caribe, primero porque son los campeones defensores y segundo, se presentaron con un plantel balanceado en todos los aspectos del juego.
“Estoy realmente avergonzado por la gente que depositó sus esperanzas en nosotros”, dijo un iracundo Buddy Bailey, manager de los venezolanos, después del encuentro.
“Hoy (ayer) no vimos buen beisbol. Se cometieron muchos errores mentales, pero los tres que sí se contabilizaron en jugadas de rutina no se justifican. Nosotros teníamos que ganar este partido, no podíamos darnos el lujo de tener un desempeño tan pobre como el que mostramos”.
Los Tigres parecían enrumbados a obtener su primera victoria de la serie, cuando aprovechando una marfilada de la defensiva azteca pisaron el plato una vez. César Suárez tocó la bola, llegó a segunda por error en tiro del tercera base y luego se engomó por línea a la derecha de Adonis García. Sin embargo, Obregón respondió en el quinto e igualó la pizarra.
A diferencia del viernes, la paridad sólo se mantuvo un inning para los maracayeros, pues aprovecharon que Guillermo Rodríguez inició el sexto con sencillo, para jugar por el librito y hacer la carrera. Jonel Pacheco se sacrificó para dejar hombre en segunda, Miguel Rojas la rodó por el short y un pomponeo de éste dejó al bateador quieto, permitiendo el avance de Rodríguez a la antesala. Con la de la ventaja a 90 pies del home, Suárez también dio un roletazo que hubiese sido para doble play, sino no es porque el marabino corrió como si su vida dependiese de ello y quedó quieto, permitiendo al careta anotar la de la ventaja.
Sin embargo, lo bueno que se había hecho se fue por el caño.
Héctor Giménez no pudo dominar un rolling de Chris Robertson y en su intento por sacarlo tiró mal a la inicial, luego Brian Sweeney tampoco pudo completar el out en un toque de sacrificio de Alfredo Amezaga, lo que empezó a complicar a los venezolanos. Después de un out y de ver cómo le empataban el juego sin sacarle la pelota del cuadro, otro pecado, esta vez de Luis Maza, extendió la agonía del gentilicio maracayero, pues con dos hombres en las bases Carlos Valencia pegó doble ante Pedro Rodríguez para darle una ventaja a los Yaquis que nunca más perdieron.
“En triple A puedo ver mucho mejor beisbol que el que mostramos hoy”, siguió descargándose Bailey. “Lo único que nos queda ahora es intentar de ganar los tres partidos que nos quedan para salvar nuestra reputación, pero en todos mis años jamás había estado en una situación como la de hoy (ayer). No puedo decirles nada a los muchachos porque no hay nada que decir, ellos saben que jugamos mal y tenemos que empezar a ejecutar mejor. Lo de hoy no tiene excusas que valgan”.


