La deuda soberana de Venezuela alcanzó máximos del año el miércoles, ante las dudas sobre una recuperación definitiva del presidente Hugo Chávez tras el sorpresivo anuncio de que podría tener una nueva lesión cancerosa.
En el mercado estiman que se complicaría la opción de que el mandatario gane un nuevo periodo en el poder en las elecciones de octubre.
Los bonos venezolanos en dólares redoblaron el impulso que les habían proporcionado el contexto internacional y la política interna desde inicios de año, mejorando las condiciones para una nueva emisión de deuda, esperada por los inversores desde principios de febrero.
El rendimiento del bono venezolano de referencia al 2027 retrocedía a niveles de casi dos años a 11,54 por ciento, según datos de Thomson Reuters.
A las 19:50 GMT, el bono Global 2027, con cupón de 9,25 por ciento, reportó alzas de 2 puntos hasta 83,56 unidades, la mayor subida interdiaria en cinco meses.
El presidente Chávez informó el martes que deberá viajar a La Habana en los próximos días para someterse a una nueva cirugía para extraerle una lesión que podría ser un nuevo tumor maligno, como el que lo aquejó el año pasado.
“Sabiendo que hace poco el presidente anunció que estaba libre de cáncer, este retroceso tiene sus implicaciones para los activos venezolanos“, dijo Nomura en una nota a clientes.
“Esperamos que los bonos tengan un buen soporte en el corto plazo, pero también tememos una transición desordenada en caso de ausencia del presidente en el mando“, agregó.
El mercado había dado como un hecho una nueva colocación de deuda venezolana cercana a 4.000 millones de dólares para este mes, dijeron operadores, pero con el presidente preparándose para alejarse de sus funciones resta ver quién le da el ejecútese a la operación o si se posterga su lanzamiento.
Venezuela ha aumentado su necesidad de emitir bonos para alimentar un complejo sistema secundario de cambio que utiliza títulos valores para generar divisas.
El año pasado, la República y la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) emitieron casi 18.000 millones de dólares, un récord en América Latina.
El riesgo país de Venezuela, medido por el índice referencial de JP Morgan para los mercados emergentes, caía considerablemente en la sesión, unos 36 puntos básicos a 936 unidades, sobre los bonos comparables del Tesoro de Estados Unidos.
El índice volvió a niveles similares a los de mayo de 2010, cuando el Gobierno decidió suprimir un mercado paralelo de divisas y el grueso de las casas de bolsa del país que lo operaban, lo que desató las expectativas de riesgo en Venezuela.
Este retroceso implica menores costos financieros para la nación o PDVSA, que a menudo deben pagar altísimos cupones para asegurar la venta de los volátiles títulos de deuda venezolana.
“Este es un mercado que se ha vuelto ‘antichavista’, un mercado que en la medida en que siente que el ‘chavismo’ es débil, la expectativas de los bonos es positiva porque pasarías a un sistema promercado, desde uno que niega al mercado”, dijo Asdrúbal Oliveros, director de la firma local Ecoanalítica.
BUEN PANORAMA EXTERNO
El contexto internacional, el incremento sostenido de los precios internacionales del petróleo y las expectativas de que la crisis de deuda de Grecia logre un término aceptable para los inversionistas, también atizaron las alzas, que se esperan se mantengan en las próximas semanas.
“Hay un contexto global de cierto optimismo. Cada vez es más difícil conseguir un activo que te ofrezca altísimos rendimientos en el contexto actual y en ello la deuda de algunos países emergentes como Venezuela, Argentina y Rusia es muy atractiva (…) A esto le agregamos el aderezo político“, agregó el analista.
La cesta venezolana de crudo y derivados ganó 2,43 dólares por barril la semana pasada para llegar a 110,82 dólares, tras un 2011 en que logró un récord anual de 101,06 dólares.
El alza de los precios del petróleo, el mayor producto de exportación venezolana, tiende a traducirse en confianza para los compradores de papeles venezolanos, uno de los más transados de los países emergentes.
El bono con vencimiento al 2022, otro papel ampliamente seguido por los inversionistas por su atractivo cupón de 12,5 por ciento, ganaba 2,35 puntos en la jornada hasta los 102,688, un alza de más de 12 puntos en ocho meses.
Mientras, el Parlamento griego intentaba aprobar las leyes necesarias para asegurar el pago de un segundo rescate internacional para el endeudado país, lo que se traducía en optimismo en los inversores.
El mercado también anotó ganancias la semana pasada cuando unas elecciones primarias de la oposición lograron duplicar las expectativas de votantes y generaron un contendiente único para Chávez, lo que incrementó las expectativas de los inversores sobre un cambio de Gobierno, algo poco probable hace unos años.
“Observando el Global 27, el marcador, esta senda alcista empezó básicamente en junio 2010, después de que Chávez anunciara que tenía cáncer“, dijo Russ Dallen, director de la firma financiera Caracas Capital.
“Luego empezamos a ver tropiezos en septiembre, octubre y noviembre por el contexto de la economía global y la crisis de deuda europea, de Grecia, pero cuando la economía dejó de ser una preocupación principal, retomamos las alzas. Este bono ha ganado 25 puntos en menos de un año, este es un buen negocio“, señaló.


